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"VISTEME DESPACIO QUE ESTOY APURADO"

General 09 de enero de 2021 Por Enfoque Zonal
En un año electoral, el apuro por hacer cosas, puede jugar en contra
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En 2020, la Municipalidad de Canals, llevó adelante el proyecto por la construcción de 20 viviendas. Algo muy positivo, dada la urgencia por solucionar el gran problema habitacional, que todas las gestiones intentan aliviar con la construcción de barrios, que terminan siendo insuficientes. Todos los gobiernos han hecho viviendas, pero el crecimiento demográfico de Canals, es superior a la cantidad de barrios que se hacen. En  esta oportunidad, apurados por hacer casas, perdieron la oportunidad de lograr una excelente ventaja en favor del pueblo 

El proceso por el cual la obra de viviendas se concretaría, estuvo plagado de cuestiones poco claras. Mientras concejales del oficialismo  ponderaban el proyecto, desde la oposición, la primera mayoría votó en contra, al no ser satisfechas sus consultas. La segunda minoría aprobó el proyecto, como un guiño de confianza hacia el oficialismo. Tras la apertura del sobre (si, hubo uno solo), y al ver que no se hizo abriendo el juego a otras empresas, publicándolo de forma imperceptible, la concejal Conte expresó en la sesión posterior, que defraudaron su voto al creer que harían transparentes las cosas.

Desde el comienzo, la cosa no pintaba bien: versiones señalaban que una constructora de Monte Maíz, se haría cargo de la obra. Se supo con un par de meses de antelación, y los pasos para la licitación fueron prácticamente a velocidad de la luz, para no dar oportunidad a otra empresa de imponerse en un concurso de precios. De hecho, concejales de la oposición mostraron otros planes más económicos, ofrecidos por otras empresas, que no pudieron participar, por la rapidez del trámite en cómo se realizó. El oficialismo, en cambio, defendió a ultranza todo el proceso. Obviamente, la constructora que tanto se rumoreaba, fue la beneficiada. Primer punto oscuro.

Luego vino el proceso de adjudicación. Según expresaron los concejales oficialistas, se realizó a través del sistema “Scoring”, donde se elige a quien tiene un perfil que garantice el cumplimiento de las exigencias económicas del plan. Los concejales podrían haber participado de esa selección, para dejar las cosas claras, pero nuevamente todo se hizo en secreto. Tampoco pasó por el Concejo la ordenanza de adjudicación, ni el contrato con la empresa, siendo este otro punto negativo en todo este proyecto. 

En este plan de viviendas, termina siendo una obra privada, donde el municipio hace de intermediario para garantizar el cobro y pagarle a la empresa. El adjudicatario deberá abonar de forma anticipada, 550.000 pesos. A partir de marzo 2021, deberá abonar las cuotas de la vivienda, que consiste en el valor de 30 bolsas de portland. Serán 144 cuotas (hoy de 21.000 pesos), donde está incluido el terreno, el cual, según el oficialismo, está tasado en 750.000 pesos. Si a eso le sumamos los 550.000 del adelanto, da la cifra mencionada, con terreno incluido, cada beneficiario pagaría por su vivienda, un total de 3.604.240 pesos.

Hay que tener en cuenta, que la bolsa de cemento tiene un incremento interanual de aproximadamente entre el 30 y el 40%, por lo que la cuota se iría actualizando.  Tampoco olvidemos, que se van construyendo de a cuatro, por lo que, si una persona alquila, su economía se verá profundamente perjudicada, si no le toca dentro de las primeras tandas.

Dentro del espíritu del proyecto, el objetivo apuntaba a “regular el mercado inmobiliario”. Excelente intención, aunque fue solo en palabras. Teniendo una cuota de estas características, esa idea termina siendo una utopía. El control sobre el nivel de los alquileres, se logra con cuotas accesibles, y no de forma opuesta. 

Pero lo sorprendente de todo el asunto, es cómo el tiempo pone las cosas en su lugar. La misma empresa constructora, (en momentos donde los beneficiarios están firmando el contrato de adjudicación o ya lo han hecho), está ofreciendo viviendas con el mismo proyecto, con cuotas más fáciles de afrontar y más coherentes con la realidad económica del pueblo. El plan comprende viviendas con siete metros cuadrados menos que las ofrecidas por el municipio, y la platea y terreno a cargo del adjudicatario. Se debe realizar una entrega de 499.000 pesos y 89 cuotas FIJAS de 13.900 pesos. En su diseño y planos, son iguales a las que ofrece el municipio. 

Es decir que, si hacemos cuentas, la vivienda de la constructora, con adelanto incluído, cuesta 1.736.000 pesos. La platea (aproximadamente 300.000 pesos) y el terreno (750.000 pesos promedio) van aparte. Totalizaría alrededor de unos 3.285.000 pesos por vivienda. 

En resumen, el Plan municipalidad es el siguiente: 30 bolsa de cemento x 707 pesos (valor actual) = 21.210 pesos. Multiplicado por 144 cuotas del plan total,  equivale a 3.054.240 pesos. Si le sumamos los 550.000 pesos del adelanto, cada vivienda cuesta 3.604.240 pesos. El plan establece actualización del valor de cuotas, el cual oscila entre un 30 a un 40 por ciento anual, según las últimas estadísticas.

El Plan que ofrece la empresa en cambio, propone 89 cuotas fijas x 13.900 pesos = 1.237.000 pesos. Si le sumamos los 500.000 pesos de la entrega, hace un total de 1.737.000 pesos. El plan no contempla terreno ni platea, por lo que, si tomamos los valores que informó el municipio sobre un terreno, de aproximadamente 750.000 pesos, y le agregamos unos 300.000 de la platea, cada vivienda cuesta 2.787.000 pesos, con cuotas fijas. Es toda una sorpresa el momento en que sale esta oferta.

¿Y si el municipio hubiese tomado esta promoción? Con terreno incluido cada vivienda hubiese costado 3.457.000 pesos y con una entrega inferior (500.000 pesos), más las 89 cuotas fijas, a 13.000 pesos, habría sido un plan mas que accesible. Ahí sí, se hubiese aproximado a la idea de controlar el mercado inmobiliario.

Es decir que el municipio mas allá del procedimiento poco transparente en que llevó adelante la concreción del plan, recibe una cachetada por parte de la empresa contratada, que sale a ofrecer las mismas viviendas (repetimos: el mismo plano, aunque con 7 metros cuadrados menos) con un precio mucho menor y con más facilidades. Esta promoción termina el 15 de enero, fecha límite para los beneficiarios del plan del municipio, para pagar el adelanto de 550.000 pesos. Resulta algo inexplicable, porque los que hoy fueron adjudicados, ven que podrían haber optado por un plan mucho más beneficioso.

Todos sabemos de la necesidad de viviendas en Canals, y aplaudimos cada idea que ayude a paliar este problema habitacional. Pero… ¿a este precio? . "Vísteme despacio, que estoy apurado" decía Napoleón Bonaparte.

 

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